Batatuda
Batatuda, así soy. Batatuda porque desde muy temprano, 3 o 4 años, me gustaba hacer ejercicios y tú me dices “obvio” como si yo estuviese hablando de montar triciclo o montarme en un columpio. El ejercicio que yo hacía era mucho más específico, consistía en acostarme en la cama, meter mis manos entre los muslos, ponerme de lado y ejercer presión y tensión para voltearme; quedar boca abajo y soltar. Respiraba para no agotar el oxígeno y repetía la acción.
Cuando mi mamá se daba cuenta de mis ejercicios se acercaba y me advertía que parase pues se me iban a poner las piernas pesadas y enormes.
Tenía razón, 37 años después esos músculos no hacen sino crecer.